Consultoría de Inversiones

Imagínese que usted es el administrador de un fondo de pensiones o de una organización sin ánimo de lucro y es responsable de la política de inversiones, o que dispone, como particular, de un patrimonio importante, adquirido quizá por la venta de su empresa o con motivo de una herencia, y se pregunta cuál es la mejor forma de invertir.

Aquí le podemos ayudar. Asistimos a nuestros clientes, como empresa independiente, en el desarrollo de una estrategia de inversión, la selección de los gestores de patrimonios y de los productos de inversión, el cálculo y control de los riesgos y la vigilancia de los gestores de patrimonios. Con gusto, le aconsejamos en:

1. La determinación de una distribución óptima entre las diferentes categorías de inversión
Su aporte consistirá, sobre todo, en darnos a conocer los riesgos que está dispuesto a afrontar y sus preferencias, tales como, el grado de liquidez deseado en sus inversiones, las sustracciones periódicas esperadas, la estructura técnica de la inversión (por ejemplo, en fondos de inversión o directamente en efectos). A continuación, nosotros, partiendo de sus deseos y de una investigación cuantitativa calculamos la distribución óptima del patrimonio entre las diferentes categorías de inversión (clases de activos), lo que también se denomina “distribución estratégica de activos”. En este sentido, vamos más allá que la mayoría de los expertos porque trabajamos en siete clases de activos: acciones, obligaciones, activos líquidos, bienes inmuebles, bienes de consumo, capital privado y fondos de cobertura. Al utilizar una gran variedad de categorías de inversión, se obtiene una mejor relación entre el riego y el beneficio.

2. La asesoría en la elección de los gestores de patrimonios y de los productos de inversión
Los últimos años se ha comprobado claramente que hay grandes diferencias de calidad en la política de inversiones y la gestión del riesgo de los diferentes gestores de patrimonios. Podemos asistirle a la hora de seleccionar los productos de inversión y los gestores de patrimonios que han demostrado aportar, en verdad, un valor añadido. Además, puede reducir los riesgos de su carpeta si escoge gestores de patrimonios con diferentes estilos.
En nuestra base de datos podemos orientarle dentro de la inmensa oferta.
Después de haber organizado su carpeta según sus deseos, desempeñaremos una labor de control y vigilancia respecto a los gestores de patrimonios y productos de inversiones seleccionados (véanse los puntos 4 y 5).
Junto a esto, ejercemos también una “función de observación”. Esto quiere decir, que partiendo de sus deseos y preferencias, nos mantenemos informados de los nuevos productos de inversión que aparecen en el mercado y que podrían ser interesantes para usted.

3. La asesoría sobre los contratos, por concluir, relativos a la gestión del patrimonio y las órdenes de inversión
Con mucho gusto estudiamos si los contratos, a concluir por usted, relativos a la gestión del patrimonio reflejan correctamente (desde su punto de vista) los servicios que usted desea recibir. Un punto importante es también, por supuesto, el importe de la remuneración del gestor. En una orden de inversión se fija la libertad de actuación de un gestor de patrimonios y, por eso, se trata de un importante instrumento de control de los riesgos.

4. Informes
En el caso de grandes patrimonios es preferible distribuir los activos entre diferentes bancos y gestores de patrimonios. A medida que usted vaya trabajando cada vez con más organizaciones, le constará más tiempo mantenerse bien informado. Nosotros podemos suministrarle mensual o trimestralmente una relación consolidada del valor, del rendimiento obtenido y del grado de riesgo de su carpeta así como de los índices relevantes. De esta forma, estará bien informado.

5. La evaluación periódica de los resultados de sus gestores de patrimonios
Cuando se establecen bien los puntos de partida y los objetivos, se puede hacer, partiendo de los mismos, una evaluación periódica justa sobre los resultados de los gestores. Sin embargo, no actuaremos como gerentes de los gestores de patrimonios ni tampoco adoptaremos, en su lugar, decisiones sobre inversiones. Usted será en todo momento “el capitán del barco” mientras que nuestro papel se limitará a aclararle cuáles son las ventajas y desventajas de las diferente posibilidades.